Un parque de aventura es una instalación de ocio y aventura, pero su construcción y explotación son actividades industriales. Las empresas que regentan y administran estas instalaciones deben de asegurarse que en todo momento los usuarios cuenten con la información y los medios necesarios, para reducir y controlar el riesgo y que éste sea lo más bajo posible, debido a la peligrosidad que conlleva esta actividad.

Es necesario disponer de los sistemas y procedimientos preventivos necesarios que permitan controlar los riesgos de los propios trabajadores del parque (técnicos, instructores, personal de mantenimiento).

Para ello es de vital importancia que las instalaciones estén certificadas, actualmente a nivel mundial sólo existen certificaciones europeas asociadas a esta actividad industrial.

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