Las diversas certificaciones se aplican de manera independiente en función de las necesidades reales, como son:

Estudios técnicos de instalación: permiten identificar de manera eficiente cuáles son las protecciones colectivas e individuales adecuadas en los entornos y escenarios de trabajo, fijos o eventuales.

Procedimientos de trabajo necesarios para ejecutar trabajos donde se utilizan EPI de categoría III: se contemplan las exigencias de las normas y las recomendaciones de los fabricantes de los equipos, permitiendo cumplir la legislación vigente.

Sistemas anticaídas en su conjunto: nos garantizan que los EPI utilizados de manera combinada son usados de manera correcta, según la norma de aplicación y las exigencias normalizadas de los fabricantes.

Formación y entrenamiento: se aplican el metodo Fall Arrest & Rescue Academy © y los programas SAC-SIRE ©. Estos programas basados en técnicas de trabajo industriales, permiten ejecutar de manera eficiente el conocimiento necesario para la utilización de los EPI asociados a la realización de los trabajos, incluyéndose las técnicas de evacuación y rescate personalizadas.

Revisión de EPI: la norma EN 365:2005 especifica los requisitos generales mínimos para las instrucciones de uso, mantenimiento, revisión periódica, reparación y marcado de los EPI contra caídas de altura.

Ensayos y adecuación: La obtención del certificado nos garantiza que la instalación cumple con las disposiciones legales y las exigencias de la norma, que los puntos o líneas de anclaje están instalados según las instrucciones del fabricante y que la misma dispone de las instrucciones para un uso correcto por parte del trabajador.